LOS GUIONES (II)

Salió del periódico sintiendo ese entre miedo y júbilo en las piernas. No se detuvo. Sólo avanzó hasta la puerta y vio la luz medio borrosa porque la contaminación está canija y respiró profundamente las mieles del tufo a coladera y a cigarrillo.

Se metió al metro y al abordarlo, repasó viéndose en el reflejo de la ventana, lo que había acontecido esa mañana. Se sonrió e incluso se notó un poco más carismático de lo normal y después pensó en Samantha a quien tenía mucho tiempo que no veía y se preguntaba si se había puesto más buena. Después pensó en Victoria y se sintió culpable pero ya como iban las cosas tampoco esa relación estaba para durar más. Y hablando de Victoria, cuando él salió de la estación del metro ella le marcó a su celular y que qué onda, no pues nada y ella así de pues es que me dijo Chucho que renunciaste, y  pues claro que renuncié y ella como que medio incrédula le preguntó si iba en serio y él pues claro que fue en serio y ella de pues a ver qué carajos haces porque ya pronto nos vamos a casar y no quiero que nada nos falte y a propósito, dónde estás o qué y  pues voy a una entrevista de trabajo, te marco luego y le colgó.

Entró al café y recordó aquellos ayeres cuando se sentaba ahí a escribir cuentitos medio malones mientras bebía té chai y se sentía el próximo ganador del premio nobel o por lo menos, un becado del Fondo o algo así. Se encontraba ahí a veces con Samantha y platicaban de todo menos de libros y a veces le leía los cuentos o se los regalaba y otras veces no pasaba absolutamente nada. Se sentó en el lugar de siempre, pidió el té chai con leche de almendras porque pinche intolerancia a la lactosa y contempló el tráfico automovilístico atascado, contempló a la gente en pants que paseaba con sus perros y a los oficinistas que apuraban una comida en la calle porque sino tragaban con prisa podían perder el empleo. ¡Hasta eso les hemos entregado! pensaba él, les hemos entregado hasta nuestras horas de comer y de cagar, carajo.

Le llegó la notificación a su celular de que ya se había deliberado al ganador de la convocatoria de cuento del Fondo para las Letras y cuando leyó el nombre del escritor ganador pudo sentir salpullido hasta por donde nunca sale salpullido. ¿Rito Omar? ¿En qué mundo vivo? pensaba y es que Rito era un crítico literario de la sección de cultura, de esos que nadie lee pero que tienen un pasado tan extremo que bien se puede creer cómo el destino los orilló a escupir sobre libros que ni siquiera han leído. Amaba a a los clásicos y decía que la literatura actual era una mierda y ahí estaba él, ganando por sus cuentos. Odiaba a los de su época y escribía para su época ¿ajá? Comenzó a sentir desesperación y ansiedad, también envidia, pues no chinguen, Rito ganaba y él estaba sentado esperando a una profesional del encuere en un café atiborrado de homosexuales, de solitarios y de perros chihuahua.

Entonces, como si la luz del túnel ya hubiese acabado con la contaminación, tomó forma y se colocó en la puerta en silueta de Samantha y ahí estaba ella, ahora muy distinta. Vestía leggins y un top sumamente ajustado, estaba delgada, fuerte de los brazos y qué pendejo, nunca habías visto a una mujer así y él suspirando y preguntándose cómo demonios había decidido estar con Victoria en vez de continuar sin ningún propósito ni compromiso con Samantha y ella diciéndole que ya se podía sentar, que dejara de ser tan ridículo y le plantó un beso en la boca. Tanto tiempo sin vernos, querido, tanto tiempo.

Se pusieron al orden del día y como lo de él bien puede resumirse en tres líneas o en muy pocas palabras, algo así como, Victoria, trabajo, periódico, matrimonio, deudas, renuncia y aquí estoy de nuevo a tu lado, ella hizo algo parecido pero le dijo que prácticamente ya había dejado las actividades del encuere y que ahora tenía un gimnasio y grababa rutinas, las subía a la red y así se ganaba la vida aunque, claro está, también están los que tienen cuentas premium y le piden a ella que suba rutinas un poco más exóticas y de ahí se saca un poco más de dinero. ¿Cómo que exóticas? Y ella puso los ojos en blanco y le dijo que el matrimonio lo había hecho tarado. Pero aun no estoy casado y ella riéndose y cruzando las piernas.

¿Entonces cuál es el negocio? Pues quiero que escribas y, como me has contado, el plan funciona perfectamente. Como me contaste que te regodeas (y te regordeas porque ya subiste algo de peso) con gente de la farándula y del espectro cultural quiero que hagas tus guiones  pero con la característica de que esos guiones tengan la sustancia de un chisme que tú sepas. ¿Cómo? Fácil, ¿es cierto que el capitán de la selección de futbol ahí andaba con un chicuelo haciendo de las suyas? Lo es, ¿y conoces toda la historia? Algo me platicó Victoria. ¡Perfecto! ¿Qué planeas? Es simple, querido, tú escribes, yo le hablo a Rudolph y se filma el chisme erótico. Ponemos hasta cosillas para que el público que vea esas pelis diga ¡ah, así fue ese show! y él de, se llaman guiños y ella ajá, eso, guiños. Que Rudolph busque actores parecidos a nuestras estrellas de la farándula y así todos ganamos. Entonces hacemos del chisme un acto caliente y en caliente se vende, exacto, ¿Cómo ves?

Él comenzó a reír, se vio ahí en el café escribiendo como enajenado todas las historias que durante esos años supo y conoció de primera y de segunda mano y hasta de los que metieron mano. Pensó en su venganza contra los columnistas culturales, contra el futbolista ese que andaba tras Victoria, contra algunos actores y algunas actrices, hasta de los políticos podía echar mano o que le echaran una a él. ¿Cómo ves? y él de, ¿cuánto me vas a pagar por guión? y ella le dijo que por guión, probablemente una quincena del periódico y él comenzó a hacer cuentas mentales y ella le jaló el cabello y le dijo que mejor pidieran los cafés para llevar, que quería enseñarle el gimnasio y de paso hablaban por skype con Rudolph.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s