LOS PASOS OCULTOS

Al perro lo mató su dueño, el vecino de arriba, el músico. Lo aventó desde su piso, el quinto, y así sin más el perro cayó al suelo y explotó y las tripas y la sangre y sus ojos se desparramaron ahí en la banqueta y antes bien a nadie le cayó encima porque eso hubiera sido realmente terrible. Yo le había dicho a Diego que no entendía cómo el vecino podía tocar el piano mientras el perro ladraba y ladraba, que admiraba tanta paciencia. Siempre que visité a Diego escuché el escándalo producido por el perro y por el piano, entonces le decía, Diego, mejor vamos por un café, aquí es imposible hablar y él me decía que ya estaba acostumbrado, que no era para tanto, que pobre perro, que el músico sí que tocaba feo y que podía sentir lástima por el animal. Yo pocas veces vi al vecino, creo que si habrán sido siete veces en el año que estuve visitando a Diego fueron muchas. Era un tanto tosco pero vestía bien y después del incidente me enteré que el vecino componía canciones para programas de televisión, casi siempre programas de concursos o de chismes faranduleros. Entonces puedo entender el por qué el perro ladraba como tarado cada vez que su dueño tocaba una de esas canciones espantosas. A quien sí vi muchas veces fue a Janine, la novia o amante del vecino. Sé que lo iba a ver porque de esas pocas veces que vi al vecino, en un par, salió acompañado de ella. Después Diego lo confirmó. Y Janine, bueno…Ella sí era inolvidable porque era demasiado guapa y tenía unas caderas prominentes. Supe por Diego que era venezolana, que se llama Janine y que aparecía en televisión a veces en los programas de concursos entregando regalos o modelando al lado de los participantes. Aún no sabíamos que el vecino era el soundtrack de aquellos programas pero sí sabíamos que la mujer se llama Janine, que era venezolana y que la deseábamos a nuestra manera. Casualmente también al perro le gustaba Janine o eso creemos porque casi siempre que llegaba ella, el perro ladraba hasta quedarse afónico y después se hacía un enorme silencio en todo el edificio, lo cual, claro, a nosotros nos beneficiaba. Digo nos beneficiaba porque el departamento de Diego estaba en el cuarto piso, justo abajo del departamento del vecino y por ende podíamos escuchar la voz venezolana y los gemidos venezolanos. Cuando eso sucedía Diego solía meterse al baño para masturbarse y yo hacía lo mío en la sala, casi nunca duré más de tres minutos y después de limpiarme fumaba un cigarro esperando a que Diego saliera del baño mientras el departamento se llenaba de gemidos constantes, como de una cadena de orgasmos. Después salíamos Diego y yo al café o a la librería sin quitarnos de la memoria el placer sonoro que Janine nos regalaba con sus visitas.

Pasaron creo que como seis meses y dejamos de verla. Janine ya no aparecía y entonces el ambiente del edificio comenzó a hacerse denso. El perro, claro, no dejaba de ladrar y el músico gritaba eufórico, aporreaba las teclas del piano, se escuchaban pasos descontrolados y a veces se escuchaban platos rompiéndose en el suelo. Dedujimos que se habían separado y claro, el vecino andaba desesperado pues ¿cómo alguien puede darse el lujo de perder a una mujer como Janine? Diego y yo dejamos de masturbarnos y entonces a raíz de los constantes ladridos y los embates amargados del vecino, salíamos un poco más o si nos quedábamos nos poníamos audífonos y leíamos cualquier cosa o simplemente dormíamos.

El día del incidente fuimos Diego y yo a la presentación del libro de una amiga llamada Olivia. La presentación, como suele ser, no carecía de mediocridad a pesar de que Olivia irradiaba seguridad y felicidad. Los asistentes no pasábamos de diez de los cuales podemos decir que desconocidos eran probablemente unos dos. Los demás éramos amigos o familia y a Olivia no le importó demasiado. Después de la presentación fuimos a un bar y bebimos un par de cervezas para celebrar y Diego la invitó a pasar la noche en el departamento, cosa que claro, Olivia no se negó porque siempre estuvo enamorada de él. Yo me fui a mi departamento pero a medio camino recibí en el celular una llamada de Diego que me decía que me apurara, que había pasado algo con el perro.

Cuando llegué al edificio vi mucha gente alrededor, también una patrulla de policía y adentro al vecino que gritaba como energúmeno y se sacudía como si tuviera un demonio adentro. Vi a Diego entre la gente y después de preguntarle que qué había pasado, él me acercó y me mostró el cadáver desparramado y explotado del perro. Lo aventó desde allá arriba, me dijo Diego, apenas nosotros habíamos llegado y cruzado la puerta del edificio cuando escuchamos el reventar del cuerpo y al voltear vimos que ahí estaba el animal, completamente despedazado. Vi lo que quedaba del perro y escuché a una de las vecinas decir que el vecino gritó algo así como “ahora sí te vas a callar, perro de mierda”. Después llegaron los medios de comunicación y fue ahí donde nos enteramos que el vecino no carecía de fama, que era el compositor musical de los programas de espectáculos y de concursos y que todo el canal sabía de su relación con Janine. Después la patrulla partió con el vecino abordo y una pequeña camioneta de protección animal se llevó el cadáver o lo que quedaba del cuerpo del perro. Después Olivia y Diego se despidieron de mí y yo continúe mi camino de regreso. Con los pasos fui descubriendo que quería regresar, anhelaba retroceder y preguntar qué era lo que realmente había sucedido o quizá detenerme a observar y preguntar si era cierto lo que estaba sucediendo y en mi mente no aparecían ni Janine, ni el vecino, ni el perro, aparecía Diego atravesando el cuerpo de Olivia, Diego compartiéndose con Olivia y yo quería que no fuera cierto y quería observar nuevamente todo y preguntarle a Diego si sentía lo mismo o si lo nuestro él lo tiraría desde su piso y caería hasta despedazarse, anularse, desangrarse, desmembrarse y entonces sólo observar y entristecernos. Pero Diego estaba con Olivia y yo seguía caminando y mis pasos seguían sonando ocultos, seguían sonando donde nadie podía escucharlos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s