Mane

Mane, eras tú en los libros de Onetti, eras tú corriendo como desesperada en los museos porque decías que te parecían odiosos, aburridos, les llamabas los somníferos cuando te cansabas frente a una escultura, a una pintura o a un pedazo de basura con una placa de arte. Recuerdo que decías ¡esto es tan sufrible, … Sigue leyendo Mane

BOCANADA

No había comprado nada más que una cajetilla de cigarros. Marlboro rojos, el paquete de veinte, el paquete de siempre. Subió hasta la azotea, aún con la corbata y la vestimenta formal que le requería la oficina de recursos humanos. Era de noche y en el edificio de enfrente la luz del departamento parecía molestarle … Sigue leyendo BOCANADA